Sus labios quedaron en mi recuerdo velado,
en mis mañanas que se volvieron sombrías
meciendo el frío del ayer,
llévale mis palabras y en sutil sollozo dile
cuanto lo extraño,
menciónale que no hay aroma mas gallardo
como el suyo,
no hay quien amolda mis manos con la ternura
de su piel encendida.
Le he dicho que ya no estaré a su lado mas,
que lo último que haría es regresar a
sus brazos
que siempre recordaría mis lagrimas
que su amor me hizo daño
que los momentos felices los borro con su
indiferencia
¡Y es mentira por que yo aun le amo!
susúrrale mi nombre mientras duerme
y entre sueños callados dile que siempre lo
amare.
Mis abriles se convierten en invierno,
no hay primaveras desde que su voz no
llama mis lunas,
lentamente me hundo en un pasado donde
no quiero salir,
ayúdame tú que a todos llegas,
que a todos tocas,
ayúdame a llenar mi vida de su recuerdo,
sus palabras de amor aún recuerdo,
aunque fueron leves
se clavan como puñales y no queda ya
nada por construir,
por que el me dijo que todo lo destruyo
y así es mejor estar lejos.
Si el no me conviene, si yo no le convengo,
si no somos el uno para el otro
y distinta alma gemela lo está buscando
o el correrá a su encuentro
yo sola me cierro ante sus
encantos,
sopla, sopla fuerte tan fuerte que me
lleves hacia la muerte de ese lúcido amor que nunca pude conseguir
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